Billetes y máquinas billeteras utilizados
por Renfe entre 1967 y 1999.

Aquí tiene su espacio el que se ha convertido en el método de expendición de billetes de referencia en el parque ferroviario Ferrocarril de las Delicias. Tras treinta años de servicio en Renfe, en 1997 y ante la anunciada desaparición de estas, decidimos recuperar alguna máquina e iniciar la expendición de billetes con ella para los viajeros de nuestros trenes.


Billete de Renfe
de la primera época
1967

 

Nuestro interés por las billeteras Hugin

Exposición "30 años de billetes con Hugin"

Las registradoras Ka 23

Las billeteras Hugin de Renfe

Los billetes Hugin en Renfe

Nuestros billetes Hugin

Las últimas Hugin en Renfe

Las Hugin más populares

 


Billete del Círculo
de la primera época
1997

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Nuestro interés por las billeteras Hugin


En 1996, cuando empezamos a realizar circulaciones con trenes de jardín, decidimos utilizar para la venta de billetes algún sistema histórico de los empleados en el ferrocarril español. El sistema que más aceptación tuvo entre los socios fue, lógicamente, el billete Edmondson y el consiguiente compostor,
pero la dificultad para conseguir compostores es altísima, además, por aquel entonces, RENFE empezaba a deshacerse de las billeteras mecánicas HUGIN y no fue difícil conseguir alguna de éstas.

La complicación surgió en el momento de poner una en servicio. Éstas máquinas enteramente mecánicas tienen gran complejidad a la hora de ser reparadas y prácticamente no existen personas especializadas en su mantenimiento. Esta circunstancia, en principio un inconveniente, nos permitió con el paso de los años y la puesta en servicio de una decena de máquinas, llegar a alcanzar un alto conocimiento sobre ellas.

En la actualidad continuamos utilizando estas billeteras los días de apertura al público en el Ferrocarril de las Delicias.

 


Nuestro primer billete Hugin

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Exposición "30 años de billetes con Hugin"


En la Jornada de Puertas Abiertas del Museo del Ferrocarril de 1997 celebrada el 25 de octubre, colaboramos con el Museo instalando un circuito portátil de cinco pulgadas e iniciamos la venta de billetes con máquina HUGIN. La oportunidad era única, puesto que ese mismo año se celebraba el 30 aniversario de la puesta en servicio de estos aparatos y, además, se intuía la definitiva retirada del servicio de este método de venta. Para celebrar la efeméride, ese mismo día en la sala Metro del Museo (ahora Faustino García Linares) instalamos una exposición sobre estas billeteras y sus orígenes, en ella se podía ver una máquina billetera de cada serie y una registradora Ka 23, modelo del que se partió para desarrollar la billetera.






En seis paneles se mostraban libros, documentación, fotografías, billetes, curiosidades y, en general, todo lo que, hasta el momento, habíamos recopilado referente a estas máquinas. La exposición se completaba con el conjunto de complementos al uso con la billetera, manivela, árbol porta-clichés y casillero porta-billetes.




Para complementar la exposición, realizamos la edición de un tarjetón conmemorativo que incluye tres billetes originales con la impresión de máquina y cliché especial. Los billetes son uno de cada serie incluyendo uno siena de tercera clase. En su reverso, un texto invita a recordar cuando usábamos estos billetes en nuestros viajes en tren.

Desde aquel 25 de octubre del 97 y hasta el momento, solo salvo incidencia, no hemos dejado de realizar el despacho de billetes con máquinas HUGIN.


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Las registradoras Ka 23


Registradora Ka 23 
La billetera HUGIN es el resultado de la transformación de una caja registradora de la casa sueca, Hugin Kassaregister, encargada por RENFE a mediados de los años 60. La máquina elegida fue la "Ka 23",  diseñada en los años cincuenta y de comprobada eficacia. Miles de máquinas de esa serie y de su hermana la "Ka 28" prestaban servicio en multitud de establecimientos. Lo más increíble es que a día de hoy, aún se pueden encontrar en algunos comercios de todo el mundo, máquinas de estas series en estado de marcha,  sin que existan personas especializadas en su mantenimiento, fungibles ni repuestos.


A diferencia de las billeteras de RENFE, de las que hablaremos más adelante, las registradoras comerciales estaban diseñadas para su uso en establecimientos de venta al detalle y tenían todos los elementos propios de estos aparatos, el cajón billetero/monedero donde alojar el efectivo de las transacciones (una característica común de todas las registradoras HUGIN es el cajón de acero inoxidable), las teclas de vendedor, con las que registrar en el rollo diario quién es el responsable de cada operación y las "barras motor" (término con el que denominaban los botones negros con los que se disparaba el motor al sumar un artículo o al totalizar), así como, las funciones de totalizador diario, total acumulado y puesta a cero. Por descontado todas disponían de imprenta para la confección del "ticket" que se entrega al cliente con cada compra y con la que imprimir en el rollo diario cada operación y poder llevar un registro preciso de cada venta.

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Las billeteras Hugin de Renfe


La transformación consistió básicamente en la eliminación del cajón monedero y el rollo de papel de "tickets" y en la adaptación de la imprenta para facilitar la impresión del billete. En el teclado se añadieron dos filas para la tarifa, y se sustituyó la barra de vendedores por la de clase del trayecto. También se eliminó la posibilidad de comienzo diario, las billeteras acumulan la suma de los billetes vendidos sin posibilidad de puesta a cero, cuando se alcanza el millón de pesetas vendido el contador comienza desde cero. La transformación más compleja fue la realizada en la imprenta, además de la impresión del billete, tuvieron que modificarse los rodillos de impresión para que contuvieran los tipos propios de los billetes, como la clase, fecha, tarifa, número de tren y lo más representativo; el carril que soporta el cliché con la impresión del origen, destino y distancia del trayecto en cuestión.

El cliché consiste en una placa rectangular metálica de una aleación de cinc con la estampación en relieve de la estación de origen, la de destino y la distancia comercial entre ambas. Miden 110 x 25 x 0,5 mm y se encargan ya troquelados, con los bordes ondulados para facilitar su manejo y evitar cortes.


Los clichés se estampaban en una máquina especial que actúa sobre éstos como una máquina de escribir sobre el papel, sólo que a diferencia de ésta última, la de los clichés dispone de dos martillos por tipo, uno macho y otro hembra para lograr estampar el relieve. Esta labor la realizaba el Departamento de Intervención Viajeros de Renfe, la máquina compartió espacio muchos años con las imprentas de billetes Edmondson en la avenida Ciudad de Barcelona de Madrid. En la actualidad, la confeccionadora de clichés se encuentra preservada en el Museo del Ferrocarril de Madrid.

Dentro de las realizaciones previstas en el Plan Decenal de Modernización de turno, las billeteras Hugin entraron en servicio de forma oficial el 12 de julio de 1967 en la madrileña estación de Príncipe Pío, en esa misma estación y, antes, en las dependencias de la Avenida Ciudad de Barcelona se realizaron las pruebas y ajustes, en colaboración con la casa fabricante, Hugin Cassaregister y la empresa que, posteriormente, se encargaría del mantenimiento de las billeteras, Gispert S.A. El servicio se implantó con una primera remesa de 300 máquinas en toda la primera zona y en las líneas de Madrid a Algodor y Valencia de Alcántara de la segunda. Tres años mas tarde, la práctica totalidad de la red contaba con este sistema de venta de billetes, incluso estaciones principales como Atocha, para las que se preveía establecer otro sistema pensado para estaciones de mayor tráfico, contó con un importante parque de billeteras Hugin, de hecho, tras muchos intentos, las Hugin fueron las protagonistas de la expendición de billetes hasta la masiva implantación en los años noventa del sistema informático VISIR.

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Los billetes Hugin en Renfe


Los billetes HUGIN son de cartulina y tienen un tamaño de 40 x 75 milímetros. Una característica común a todos los billetes HUGIN y diferenciadora de los tradicionales títulos de viaje era el entramado del color de fondo. Las tintas empleadas, se contrastaban con una trama blanca creada con la repetición del escudo de la empresa (como el reproducido en el fondo de este texto, que se corresponde con el de los billetes complementarios de la 1ª época). Estos mismos entramados de fondo se usarían, además, en los billetes de reserva electrónica puestos en servicio poco después y que situaron a RENFE en la cabeza de la informatización de los sistemas de venta de billetes, siendo la primera empresa a nivel mundial en realizarlo.

Existía, en cada estación, un stock de billetes preimpresos, con el color de fondo, una serie de epígrafes para completar con la HUGIN y el tipo de billete; ida y vuelta/regreso, niño, electrotren, ter, talgo II, etc. En origen, se mantuvo la tradicional distinción por colores para cada clase: amarillo para la primera, verde para la segunda y siena para la tercera, del modo como se venía haciendo, desde siempre, con los billetes Edmondson. Esto se mantuvo hasta que en una circular del Departamento de Presupuestos e Intervención de RENFE del 10 de septiembre de 1969, se instaba a agotar las existencias de billetes con los colores tradicionales y a unificar todas las clases a los de color amarillo, teniendo en cuenta la posibilidad que ofrece la propia billetera de imprimir la clase en el momento de confeccionar el billete.

Además de las preimpresiones mencionadas y los colores propios de cada clase, existían billetes complementarios, pases, diferencias de clase, controles, etc. cuyo color de fondo era normalmente el azul (como el aquí reproducido correspondiente a la primera serie).

El inventario de billetes que cada estación debía mantener se redujo de forma considerable con respecto al sistema Edmondson, puesto que las impresiones correspondientes al número de tren, tarifa, importe, clase, origen, destino, distancia, fecha y número de billete se realizaba con la HUGIN, datos estos que figuraban ya impresos en los otros billetes.
(A excepción del número de tren que no se consignaba y lógicamente, la fecha que se gravaba en relieve con el compostor).

Otra ventaja sustancial a nivel administrativo, era el hecho de que los billetes HUGIN carecían de valor hasta que se validaban uno por uno con la billetera en la estación u Oficina de Viajes correspondiente, a diferencia de los
billetes Edmondson de destino fijo y precio impreso a los que se les consideraba  dinero en efectivo y el control sobre ellos era férreo. Esto permitió que se pudiese encargar la fabricación de los billetes a imprentas ajenas a RENFE, que teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, estaba obligada a fabricar los billetes por sus propios medios. Las imprentas con más rancia tradición ferroviaria: Ferreira, Milán, Minuesa y especialmente Rivadeneyra, fueron las encargadas de confeccionar las vastas cantidades de billetes que pasaron por las bocas de las HUGIN durante más de treinta años de servicio.

Dada la versatilidad que ofrecía la HUGIN, no tardaron en aparecer abonos y tarjetas multiviaje que se validaban con la misma máquina, reduciendo, aún más, el volumen de tarjetas y librillos en cada dependencia.

Algunos billetes
(Para verlos a su tamaño completo, pinchar sobre ellos)
Complementario de diferencia de clase.
Primera serie.
Billete de TALGO III de niño.
Segunda serie.
Billete de tarifa general de la cuarta serie, último de los empleados en Renfe. Billete de ida y vuelta de niño de segunda clase.
 Primera serie
Billete de ida y vuelta de tercera clase.
Primera serie.
Billete de servicio para personal de la red.
Segunda serie.
Billete complementario de litera.
Segunda serie.
Billete de ida y vuelta para niño.
Segunda serie.
Justificante de ingreso de la recaudación de un interventor en ruta.
Segunda serie.
Billete para automotor eléctrico en primera clase.
Primera serie.
Billete para automotor diesel TER.
Segunda serie.
Complementario de TER y elevación de tarifa.
 Primera serie.
Edición catalana de billete de ida y regreso para niño.
 Tercera serie.
Billete especial del Círculo para un viaje por la desaparecida línea militar de Campamento a Leganés.

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Nuestros billetes Hugin


Si queríamos expender billetes por medio de billeteras Hugin era imprescindible disponer de billetes propios para validarlos con la billetera que restauramos en 1997. La filosofía que adoptamos partía de emplear las mismas técnicas de impresión utilizadas en Renfe, (offset a dos tintas) y un aspecto que, aunque propio, recordase a nuestros viajeros los billetes de Renfe con los que habían viajado desde hacía treinta años. El primer diseño, se correspondía con el del billete de tarifa general de primera clase de Renfe de 1967, se respetó el cuerpo del billete y sus inscripciones originales: TREN, TARIFA, IMPORTE, CLASE, FECHA y BILLETE Nº.  así como, la anotación NO ES VÁLIDO SIN IMPRESIÓN DE MÁQUINA. Los cambios comenzaban con la trama de fondo que ahora se formaba con la repetición de nuestro escudo (un oso pardo remando sobre una zorrilla ferroviaria) y el encabezamiento del billete que pasaba a ser el acrónimo del Círculo y el escudo. Con el paso del tiempo nuestro billete (al igual que sucedió en Renfe) a sufrido modificaciones estando en uso en la actualidad la cuarta de las series emitidas.

Desde el principio nuestros billetes Hugin tuvieron muy buena aceptación por parte de los viajeros de nuestros trenes. Estos, nos recordaban cuando usaban los de Renfe como puntos de lectura y añadían que ese sería el destino de los nuestros. Este comentario, escuchado en bastantes ocasiones, fue el que nos dio la idea para la realización de series especiales de billetes largos, con formato específico de marcapáginas y que serían entregados a los viajeros adultos. Fieles a nuestra filosofía de fidelidad con los billetes que utilizara Renfe, para el diseño de nuestros billetes largos, tomamos como modelo los abonos mensuales de la Red como el aquí reproducido.

Estos billetes, disponían de un tamaño similar a los que pretendíamos realizar. Sólo quedaba elegir los diseños que estarían relacionados, entre otros motivos, con los distintos aspectos de nuestras actividades. Todos los billetes realizados hasta el momento se encuentran reproducidos a continuación.
 

Billetes verticales
(Para verlos a su tamaño completo, pinchar sobre ellos)
Primera serie de billetes, con el acrónimo y sin sitio web. 1997. Segunda serie, ya con el encabezamiento completo pero aún sin web. 2000.
Tercera serie, con el encabezamiento completo y nuestro sitio web primitivo .org.
2004
La cuarta y actual serie, con nuestro sitio actual .es.
 2008
Billete conmemorativo del IV centenario de la publicación del Quijote. 2005. Billete especial para las jornadas dedicadas al vapor vivo, A Todo Vapor!!.
2005.
Billete conmemorativo del décimo aniversario del Círculo Madrileño Ferroviario y de la restauración de la caseta de palancas de Torrelodones. 2006. Billete Ordinario para adultos segunda serie.
 2008.
Billetes horizontales
(Para verlos a su tamaño completo, pinchar sobre ellos)
Billete ordinario para adultos primera serie.

2005.
Billete especial para adultos "Santa Fe".

2006.
Billete conmemorativo del décimo aniversario del Ferrocarril de las Delicias y la entrada en servicio de la locomotora 269-007 BB001

2008.
Billete conmemorativo del 25 aniversario del Tren de la Fresa, realizado por el Círculo para el Museo del Ferrocarril.

2009.

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Las últimas Hugin en Renfe


El 29 de septiembre de 1999, la circular administrativa CI-SCP-005/99-0 de la Dirección de Sistemas Contables y Procedimientos de RENFE, ordena la supresión definitiva de venta de billetes mediante máquinas HUGIN tras 32 años de servicio. Una de las razones que se esgrimían para el cese del servicio era el temido "efecto 2000", en realidad poco tenían que temer puesto que el fechador de estas máquinas es perpetuo. Por lo demás es cierto que tras la desaparición de la empresa "Gispert" estas máquinas carecían de mantenimiento y suministro de fungibles y las que aún quedaban en servicio, presentaban carencias en estos aspectos.

Las siguientes fotografías corresponden a máquinas de distintas estaciones de España que prestaron servicio hasta los últimos días. Con la máquina de Carbajales de Alba, (línea de Zamora a A Coruña) en el año 1997 sólo se vendieron tres billetes, sin embargo con la del Puerto de Navacerrada (línea de Cercedilla a Los Cotos) ese mismo año se vendieron varios miles. Lo más interesante de estas fotos es ver el ambiente de cada gabinete de circulación, al ser estaciones pequeñas, los factores encargados de cada dependencia le imprimían al entorno su "toque personal". El "ambientillo ferroviario" cada vez más escaso, aún estaba presente en algunas estaciones.

Puerto de Navacerrada (Madrid) Erustes (Toledo) Sanchidrián (Ávila)
Carbajales de Alba (Zamora) Algodor (Madrid) Pinar de Antequera (Valladolid)

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Las Hugin más populares


Hugin Kassaregister, presente durante décadas y líder del sector, disponía de gran cantidad de modelos. Aquí veremos los más conocidos. Estas máquinas, han prestado servicio en multitud de establecimientos y seguro las reconocerán.

La calidad y fiabilidad de estas registradoras especialmente las "Ka" las permite sobrevivir hoy en día en algunos comercios.

HUGIN Ka33

La más "ye-ye" de las registradoras del momento. Era el modelo más económico de la gama y estaba diseñada especialmente para pequeños comercios.

Reina de peluquerías y boutiques lucía una amplia gama de colores, muy al estilo de los omnipresentes teléfonos "Heraldo" del monopolio telefónico de aquel entonces (por aquellos días no solo Kennedy disponía de un teléfono rojo).

HUGIN Ka23/Ka28

La más fiable y robusta de la gama, todo su interior era de acero pavonado y su adquisición suponía un importante desembolso. Existían multitud de versiones y estaba pensada para todo tipo de establecimientos. Como explicamos anteriormente, es el génesis de las billeteras de RENFE.

Fue casi un símbolo de las grandes cafeterías, La versión de acero inoxidable era la más preciada en estos establecimientos (quién no recuerda la señorita del Brillante en su cubículo de un metro cuadrado repartiendo platillos con los cambios)

HUGIN Ka40/HUGIN 45

La Ka 40, diseñada a finales de los 60, y su desarrollo definitivo, la 45, fueron las últimas y más evolucionadas de las registradoras mecánicas de la casa, su punto débil era la rueda dentada del motor, fabricada en un estratificado de baquelita que, en caso de bloquease la máquina, se quedaba sin un solo diente.

Pensada para sustituir a todos los demás modelos de la firma, a finales de los 70 era la registradora más presente en todo tipo de comercios. El color más extendido fue un azul a medio camino entre el celeste y el eléctrico. RENFE las utilizó sin modificaciones con el mencionado color azul, para facturar paquetería.

HUGIN 50

Adaptarse o morir, la HUGIN 50 fue la primera registradora electrónica de la firma todavía con muchos elementos mecánicos e incapaz de competir en precio con las marcas japonesas que empezaban a invadir el mercado a mediados de los 80.

Los empresarios de hostelería se las rifaban, en los "bares ingleses" tan de moda por aquellos años era habitual ver la versión color "butano". Al final las relegaron a los guardarropa donde aún sobreviven algunas.

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